El destino a veces es generoso y construye momentos mágicos para degustar en todo su explendor. Esto fué lo que nos sucedió a mi ex-novia y a mi en la semana santa de 2007 en la maravillosa Florencia donde, lo mismo sin querer te encuentras un Velazquez en una esquina escondida de cualquier palacio de los que inundan las calles que, te atiborras de conciertos gratis en alguna que otra pequeña taberna cada noche.
Tras asistir 2 dias seguidos a escuchar aClaudio Spadi "Orzo"en elPuente Vecchionos dirigimos a un pequeño bar situado a unos 10 minutos de alli. Nos habían dado un flyer de un concierto gratuito de una banda de Rock. Se llamabanMax Panconi Trioy nuestra intención era la de tomarnos un par de cervezas con musica en directo y poco más. Cuál fué nuestra sorpresa cuando bajamos las escaleras del local(Be Bop) y una música endiablada y familiar nos inundó. Era una banda de Rockabilly machacando a los 8 ó 9 espectadores que habian asistido de forma improvisada al concierto que, probablemente, estaban dando solo para divertirse en el pub de algún amigo. La cosa pintaba bien.
Nos volaron la cabeza canción tras canción. Disfruté como un bebé de un espectáculo con más fuerza de la que pueden presumir muchas grandes bandas. El éxtasis fué in crescendo tras hora y media cuando subieron al escenario un par de amigos que le dieron a la velada un cierre de corte blues con versiones de Eric Clapton y Robert Johnson que me cosió una sonrisa a los labios durante varios días.
En Italia son mas conocidos de lo que pensaba y tienen varios discos en el mercado.Su músicaes electrizante y sobre las tablas ganan enteros.
Es solo un proyecto pero tiene pinta de que llegará a buen puerto. Dudo, Gobo, Rosi y compañía llegarán en un par de años a la gran pantalla. Pocas cosas hay tan emocionantes como ver a tus mitos de la infancia en un cine.
Lo más fascinante es observar, ya como adultos, las sabias representaciones del mundo real, con sus correspondientes estratos y clases sociales (en orden ascendenteCurris(¿currantes?), Fraggles, Goris y las parodias que de ello hacían.
Toda obra se basa en pilares básicos que la sustentan o inspiran. Esos pilares también pueden ser de una zona en la quese mueva, un habitat. Incluso pilares de meta a los que se pretende llegar por caminos que a menudo están llenos de grava, lodo o mierda.LaChapelleentiende todo esto a la perfección y por eso su obra tiene unos signos de identidad marcados que la hacen especial aunque, a menudo, grotesca. Pero no grotesca en el sentido mas desagradable sino en el que nos llama la atención, nos pica la curiosidad y nos reconforta observar mundos paralelos a los nuestros. Como los cuadros de Aquelarres o el Saturno de Goya.
Sus fotografíasconjugan la "beautiful people", sexo, autodestrucción, vanidad, color y sensacionalismo. Nada de sutilezas. Lo mismo aparece Naomi Campbell siendo violada por un leopardo que nuestros más sustanciosos temores infantiles a flor de piel. Y también haceexcepcionales videoclips.Nadie en Hollywood se resiste a no posar para él, cosa que apesta a "marca". Es como ser musa de Gucci o vender un perfume para Tommy Hilfiger. Pero eso no desmerece en nada su obrasino todo lo contrario. Cuanto más éxito tiene más bestia se vuelve y más entiende lo que la gente espera de él. La respuesta es NADA. Lo único que esperan es que sorprenda y provoque y que si puede seguir dejando alguna que otra instantanea de vez en cuando para la posteridad del olimpo de las fotografías, pues mejor.