Hay bandas que obsesionan un día tras otro. Es algo habitual. Necesitar dosis diarias durante semanas y semanas de un mismo artista o grupo. En los últimos meses me está volviendo a pasar con los Yardbirds. Los ingleses no paran de sonar en mi reproductor, en el ordenador, en la minicadena o en mi cabeza a todas horas.Sencíllamente son fabulosos. Lo tenían todo. Rock, blues, pop... y bajo un manto dorado de inspiración que nos dejó canciones tan extraordinarias como Train Kept A Rollin', Shapes Of Things o For Your Love.
Aunque seguramente la banda será recordada históricamente por un hecho impresionante. Tres de los mejores guitarristas de Rock y Blues de todos los tiempos pasaron por sus filas. Eric Clapton comandó al grupo durante sus primeros años junto con un jovencísimo Jimmy Page al bajo. Tras la marcha de Clapton (deseaba hacer un blues más purista) ficharon a otro genio extraordinario como Jeff Beck que renovó el sonido del grupo encumbrándolo a él como uno de los guitarristas más prometedores de su generación. Tras la disolución de la banda en 1968 en medio de un tour Jimmy Page reunió a una nueva formación para poder finalizarlo y finiquitar la gira. Los nuevos músicos se convirtieron durante varios meses en los New Yardbirds. Semanas más tarde decidieron rebautizarse como Led Zeppelin.
Hoy en día varios de los miembros originales siguen tocando bajo el mismo nombre e incluso en el 2003 sacaron un nuevo disco donde el mismísimo Jeff Beck colaboró además de otros monstruos de la guitarra como Brian May, Steve Vai, Slash o Joe Satriani. Se ha rumoreado incluso con una posible reunión temporal a la que parece que tanto Beck como Page no le harían ascos. Sobre todo teniendo en cuenta que sigue habiendo buena química entre ellos así como con Eric Clapton.
Los 3 guitarristas en el mismo escenario.
Y ayer, viendo Blow Up, una de las películas más populares de Michelangelo Antonioni...


