viernes, 25 de mayo de 2012

FESTIVAL TERRITORIOS SEVILLA 2012 - Monasterio De La Cartuja (18 y 19 de mayo)



A veces el eclecticismo puede tornarse en un inconveniente. Intento ser abierto de miras musicalmente, escuchando tanto música cimentada en el mestizaje, como electrónica, flamenco, ska y evidentemente otros tantos estilos que en infinidad de ocasiones he desgranado aquí. ¿Qué es lo negativo de mezclar las churras con las merinas? Pues que a veces a uno le apetece un potaje y por mucho que disfrute de la pasta no quiere decir que me guste que al potaje le echen tagliatelle. El festival Territorios es algo así. No es para todo el mundo y sin embargo está pensado con esa idea. Con la de contentar a todos un poco pero a nadie mucho, poniendo algo de cada por aquí y por allá. Lo mismo te encuentras a Kiko Veneno, que a Love Of Lesbian, que a Los Enemigos. Y eso no solo crea una sensación de estar montado en una montaña rusa. Tienes un subidón y después una bajada casi en caida libre. El problema es que incluso a veces los mismos músicos no se sienten cómodos del todo viendo que hay un montón de gente que muchas veces no presta ni atención. Aún así, como casi todos los años, el Territorios Sevilla ha conseguido atraerme gracias a varios reclamos muy especiales.

El primer día me perdí a los Milkyway Express (ya los he visto unas cuantas veces). Me habría gustado ver como defendían su repertorio ante tanta gente ya que siempre los había visto ante poco más de 150 personas como máximo. Por lo que me cuentan fueron memorables y no lo dudo. Son una gran banda. Entré con el tiempo justo para ver 15 minutos de Love Of Lesbian. Tuve suficiente. Yo y varios amigos salimos disparados hacia Kiko Veneno. Ya lo tengo más que visto, pero me gusta su música y el tío derrocha simpatía. Da la sensación a veces de que podría dar más de sí en el escenario (no le pido que baile capoeira ni nada, claro) pero da gusto escuchar clasicazos y lo bien que se rodea de buenos músicos, en especial de Charlie Cepeda, un excelente guitarrista.


De ahí nos fuimos a ver a Tricky. La opinión generalizada fue de bochornoso. Poca voz, siempre se movía igual en el escenario y a pesar de tocar íntegramente uno de sus mejores discos, el aclamado Maxinquaye, a muchos nos dejó totalmente fríos. Hubiéramos preferido, casi, que su bella acompañante a las voces se hubiera quedado sola en el escenario. Quizás no tenga los abdominales que tanto se empeñaba en enseñar el de Bristol pero en voz y buen hacer sobre el escenario lo machacó. ¿Momentazo de la noche? Una versión bastante respetuosa del Ace Of Spades de Motörhead que a mi y a varios amigos nos espabiló y nos hizo pegar botes gritando "¡¡¡ssssiiiiiiiiiiiii!!!" mientras intentábamos no mirar a los quinceañeros que el inglés había subido al escenario a bailarla. Inmediatamente después fuimos a probar con los sevillanos SFDK y bueno, con todos mis respetos... duramos un minuto creo. Al menos lo intentamos.

Por supuesto que a Amaral ni nos acercamos (respetando también a alguien que compone todas sus canciones, pero como que además de bético me estoy volviendo también diabético). Ya había tenido suficiente. Nos colamos de una manera bastante ingeniosa en la zona VIP y nos atiborramos a cerveza gratis hasta que llegara el momento deseado. Los Enemigos siempre han sido una de mis bandas españolas favoritas y fue todo un momentazo poder encontrarme cara a cara con ellos. Y vaya si me gustaron. Ese repertorio tira de espaldas y escuchar rockeando duro de nuevo a Josele es una gozada. Na De Na, El Gran Calambre Final, Me Sobra Carnaval (¡qué bien sonó!), Desde El Jergón... aunque estaba ya un poco borrachuzo disfruté como un enano. Quizás no haya una sobredosis de química entre ellos pero uno se puede dar con un canto en los dientes con su reunión y la posibilidad de ver un gran concierto de una banda absolutamente necesaria para nuestro rock. Ojalá se dilate todo lo que pueda ser en el tiempo esta asociación y nos vuelva a brindar en el futuro otro gran disco y más "revueltas Enemigas", la próxima en una sala. 


Al día siguiente no llegué a tiempo para los Guadalupe Plata, ya los disfruté en su día y me parecieron gigantescos. Pienso verlos muchas más veces así que tampoco es algo que me deprimiera. Me da el tiempo justo para zambullirme un rato viendo al Pájaro Andrés y qué ganas tenía. Lo he visto infinidad de veces en La Caja Negra, un pequeño local en la Alameda de Hércules donde toca la mayoría de domingos y de forma gratuita. No es extraño que se suban con él al escenario gente del calibre de Raimundo Amador o Pepe Bao. Pero yo estaba deseando verlo en un escenario grande y con cientos de personas alrededor. Aquí podría haber sucedido una de dos. O se le queda grande o se le queda pequeño. Y yo estaba convencido de que se iba a comer el escenario, como realmente sucedió. Es tal la clase que desprende, la empatía y simpatía, la magia que centellea en su guitarra y la química que envuelve a su banda que disfruté con una gran sonrisa en la cara. Un músico de su talla debería de haber tenido esta repercusión hace tiempo. No es que esté en boca de todos pero en Sevilla hay mucha gente que vuelve a venerarlo y fuera de esta ciudad se habla y se debate sobre su brillante disco, Santa Leone. A veces todo se resume a una decisión que tomamos en algún momento y que cambia la orientación de nuestros pasos. Por supuesto que esa gran decisión es este enorme trabajo que gana aún más en directo. Si a eso le sumamos que en esta ocasión llevaba a un excelente pianista y a un músico que tocaba la rabiosa corneta semanasantera, dándole ese sonido tan mágico y ese olor a incienso que solo a él se le ocurre. Bueno, a Silvio también podría habérsele ocurrido. De notable alto el recital, presentándolo por fin a lo grande en su ciudad y con una ovación más que merecida.


Y el plato gordo llegó unos minutos después. Fue pisar el gigantesco escenario que este año han montado en una zona hasta esta edición virgen en el festival. Un césped enorme que fue nada más plantarme y comenzar los primeros acordes de Raw Power. ¡Madre mía qué comienzo! Sale Iggy corriendo como puede con su enorme cojera pero pegando saltos como un demonio y dándolo todo. Para mi sorpresa no estaba Scott Asheton tras la batería, que alguien me lo explique. James Williamson, como un reloj suizo y milimetrando cada riff y cada punteo. Mike Watt al bajo, derrochando simpatía y entrega. E Iggy, por supuesto no paró de bromear, de parlotear frases en español y de saltar, tirarse al público, dar una lección de carisma y de cómo uno se tiene que mover en un escenario. Si te toca el Raw Power casi íntegro ya como que predispone a uno a un estado anímico de lo más favorable. El momento en el que sube a gente al escenario fue parecido al de Tricky. Si se suben punketas como que sería de lo más emocionante pero si subes a quinceañeras que solo quieren darte besos (con su mujer sentada en una esquina del escenario riéndose) pues como que no. Al final una hora y veinte bien aprovechada y en la que sudamos de lo lindo no muy lejos del escenario. La banda no ha sido de lo más interactiva con la gente (excepto Iggy por supuesto y el bajista) pero un show de notable y otra cuenta pendiente resuelta. últimamente me he quejado en un par de ocasiones a mis amigos de que termina cansando un poco con la perspectiva ver a viejas glorias y tener que imaginarme cómo eran en sus tiempos mozos. Iggy es una vieja gloria pero lo sigue dando todo y mantiene un nivel sensacional. 


Luego nada destacable. Unos cuantos bailoteos y pa casita. La 15ª edición del Festival Territorios pecó de lo mismo que en las anteriores. Y ese pecado es su seña de identidad así que poco se puede hacer. Aún así gracias a esta cita he podido ver todos los años a algún que otro grupo destacado. The New York Dolls, Violent Femmes, The Skatalites, Wilko, The Jayhawks, Los Enemigos, Iggy & The Stooges o Eli Paperboy Reed entre otros, lo cual no está nada mal. Así que a esperar al 2013 y a ver qué golosina nos regalan los organizadores. No se si es bueno o es malo pero el festival está creciendo de una forma desmesurada. Tiene menos encanto pero también les da la opción de traer bandas más grandes así que la balanza se equilibra. ¿Quejas? Me vi medio festival gratis (incluida dieta etílica) y divirtiéndome con un montón de amigos  así que nada que objetar. Me lo pasé teta. Para festivales que estén hechos 100% para mi ya tengo el Azkena o el Serie Z.

Os dejo un video del amigo "Fantasy Boy" para la revista ¡WEGO! con algunos de los mejores momentos.

7 comentarios:

Tyla DeVille dijo...

Hey!

Se dice que lo bueno se hace esperar y esta reseña no iba a ser una excepción.

La Milkyway molaron una jartá, estuvieron más The Band que nunca -ese momento cantante a la batería!- y, de las veces que los he visto, mi preferida. Además, tenían un público entregadísimo.

Los Enemigos brindaron un set de ensueño, prácticamente (Yo si eso eché en falta 'Tengo que hacer los deberes') pero los vi fríos. Muy fríos. Lo que no quita que me pareciese un show notable y muy digno.

A Guadalupe Plata sigo sin verles el nosequé. Quizás sean una banda de club, porque cuando los vi el escenario les quedaba gigante, y aquello eran básicamente tres tíos inmóviles ice as cold. Con mucha distorsión, cómo no. No puede meterme en su movida ni un segundo.

Pájaro, un mítico, pena que se pisase con los Stooges.

Y de Iggy, qué decir... Vencedor sin paliativos del fin de semana (como era previsible, por otro lado)'Raw Power' de cabo a rabo, entrega total y un sonido crudo, pero sin pasarse -no como en algunos bootlegs-

En fin, a ver qué depara el próximo...

(PD: ¿No mencionas a los !!!? Jajaja)

Rock-On.

lu dijo...

No nos cruzamos ni en el concierto del Pájaro, ya nos vale. También encontré fríos a Los Enemigos, pero verlos en directo ya era suficiente emoción para mí, no necesito que se den besos de tornillo en el escenario para fliparlo yo solita. Lloré como una mongola. Coincido con Tyla en lo de Guadalupe Plata, a mí también me dejan igual. El más molón de Territorios ha sido el pipa de Iggy con diferencia. Míralo, con su camisita de rayas. Seguro que también es su asesor fiscal o algo de eso. Y alucina con lo que vas a leer: yo sí escuché algo de Amaral y me pareció el mejor sonido de todo el Festival. Me tuve que tragar muchas palabritas. Sí. Sí. El año que viene me cuentas el truco de la zona vip, pirata.
Besos!

David González dijo...

No me había percatado que en la batería de los Stooges no estaba Ashton. Se ve que en la gira europea han tirado otra vez de Toby Dammit para sustituir a Ashton que se está recuperando de no sé qué. Creo que somos muchos los que hemos fichado al Territorios por el reclamo de Los Enemigos. Y aunque todos coincidimos en lo frío del grupo todos nos calentamos con los temazos que nos despacharon. Saludos.

javistone dijo...

Guadalupe Plata son enormes, pero en efecto el sábado no los vi, no los vi, me parecieron frios, las canciones no terminaban de mantarlas, no parecían cómodos. Pájaro estuvo enorme, ya te lo comenté, pero sigo pensando que algunas de sus canciones, normalmente cuando canta, flojean demasiado. Aún así, está claro que tenemos de repente a un grande entre nosotros. Muy grande. Solo por escuchar Santa leon casi al final... ya mereció la pena. De los Stooges... bueno, efectivamente comenzar con raw power fué un puto trallazo, pero para mí fué decayendo un poco. Iggy es una bestia, pero el ritmo no lo puede aguantar eternamente. Luego la elección de canciones me dejó algo frio, no recuerdo nda del fun house. El sonido regulero. Y lo peor de todo con diferencia era el público que me rodeaba, niñatas mesándose el pelo cuando se acercaba Iggy, niñatos que pedían el Lust for life sin saber qué tenían delante... los típicos paletos que se pasan el concierto grabando con sus putos móviles... Y del resto directamente pasé, vaya, ni lori meyers, ni !!! (patético nombre y más patético el cantante) ni nada, para mi solo habían dos actuaciones el sábado.

Tyla DeVille dijo...

Observo últimamente una tendencia -harto curiosa- consistente en enjuiciar conciertos en base al público que éstos arrastran. Cómo si el público que pueda tener una determinada propuesta pudiese perjudicar lo que acontece sobre el escenario. Para un misántropo cómo yo eso sería entrar en un juego peligroso cuánto menos.

Al menos había mozas con las que regalarse algo los mirares, que ser rockero es mu auténtico, pero estar rodeao de barrigudos con camisetas de UFO cansa a Dios y a su madre.

Rock On!

javistone dijo...

Sintiéndome aludido por lo que comentas, yo solo apunto algo que me incomodó, igual que el sonido, por ejemplo, que desde donde yo estaba se oía regular. No sé si es una tendencia o no, por desgracia no voy a todos los conciertos que yo quisiera para poder establecer una tendencia aritmétrica, y a los que suelo ir vamos los de siempre. Yo en realidad me esperaba un público alrededor mía mucho más duro, no florecillas y nenas, y bueno, es mi opinión.

LoRbAdA dijo...

Tyla DeVille: Guadalupe Plata son definitivamente una banda de sala, ahí me da a mi que son infalibles, aunque su propuesta como todas no tiene xq llegar a todo el mundo.
Los Enemigos fue un sueño cumplido. Punto. No me voy a quejar lo más mínimo xq aún estoy flipando con haberlos podido ver.
A El Pájaro Andrés lo vi facilísimo. Fue enorme. Si no hubiera sido porque tenía un coloso como Iggy en el festival habría podido ser el mejor de los que vi. Por cierto que no se pisaron. Terminó cinco minutos antes que la iguana, a mi me dio tiempo de salir escopetado y ver desde el primer segundo a los Stooges.
Los "!!!" fue una propuesta para verla sin prejuicios jajaja! Al final me lo pasé bien allí aunque tuve que armarme de cerveza para bailarlos un poco XD Por cierto que os llevaba una cerveza aunque ya os habíais pirado :O

lu: bueno, aquello era enorme aunque si nos cruzamos de casualidad en el Azkena no hubiera sido extraño. Te digo como a Tyla, no me voy a quejar de Los Enemigos, sería estúpido. Dieron toda una lección, un gran concierto, himnos por doquier y tampoco quiero que se den besos como dices. Revisionando videos antiguos veo que tambien antes eran así sobre las tablas. Lo del pipa de Iggy sí que fue gracioso jeje. El tio siempre ahí en primera linea del escenario. Debe de llevar desde el paleolítico con La Iguana. Lo de la zona VIP no fue más que confundir al portero distrayéndolo, un truco de magia relacionado con la colorimetría, ya te contaré jaja

David González: A partes iguales tanto el reclamo de Iggy como el de Los Enemigos. Aunque quienes me tocan la fibra sensible son los segundos. Por cierto ¿Algún día te pondré una cara que no sea la de Zappa? A ver si nos conocemos.

Javistone: sé que en su día alucinaste con los Guadalupe, al igual que yo. Es lo que tienen los festivales, a veces no entran en calor las bandas y se quedan a medias. Lo de Pájaro es todo un renacer más fuerte que nunca. Está en un estado de forma envidiable. Yo ya lo he visto unas pocas veces pero en el territorios con toda la banda, una buena iluminación y la ilusión fue otro royo aunque ver como toca a un metro tuya no tiene precio, como hace muchos domingos x aquí. Del Fun House se tocó alguna pero cuando Ron Asheton estaba no tocaban nada del Raw Power nunca por imperativo suyo (eso me contó esa misma noche un amigo) y es que eso de ser relegado a ser bajista en ese disco no debió de sentarle bien. Ahora aporvechan y tiran del Raw Power.


Respecto al tema del público he de deciros que 50% para cada uno. Yo mientras no me revienten el concierto hablando o diciendo tonterías me la pela. Cada uno es libre de ir a un concierto. Por eso intento ponerme casi siempre en las primeras filas, además de porque me gusta la guasa y la cercanía. Varios amigos mios sé que se morían de ganas por escuchar The Passenger, por mucho que les expliqué que no iba a tocarla no me hicieron caso y luego vino el "te lo dije". Al igual que Tyla me encanta ver un montón de tías en un concierto, aunque séan pijas o mojigatas, o roqueras de un día al mes. A menudo se echan de menos. Pero por otra parte cuando mejor me lo paso es cuando la gente está implicada, todo el mundo conoce al dedillo al artista y se siente esa simbiosis y esa energía que a veces se torna en nitroglicerina y eso el músico también lo nota y se crece. En fin, en un Territorios solo lo he visto en los New York Dolls (y xq estaba en primera fila con amigos auténticos Thunders-heads) y cuando tocaron los Skatalites que me lo pasé del copón y casi todos iban a una, aunque ahí ya estamos hablando de ska.

Gracias a los 4 por vuestras experiencias y un saludo.