lunes, 14 de abril de 2014

AEROSMITH & SLASH EN EL WHISKY A GO GO PONIÉNDOSE FARRUCOS


¡Así sí! ¡Así sí! Es lo único que se me venía a la cabeza tras visionar el escueto show de 35 minutos que se marcaron hace cuatro días los "gemelos tóxicos" en el mitiquísimo Whisky A Go Go de L.A. para presentar la inminente gira "Let Rock Rule" por USA y Canadá junto a Slash de telonero. Como curiosidad, la ausencia de Brad Whitford que tenía un compromiso pactado previamente que atender. 41 años han transcurrido desde la última actuación de los de Boston en este local, concretamente desde el 4 de diciembre del 73, año del disco debút de la banda. La ecuación es sencilla. Cero baladas, repertorio de los 70 (aún así se coló la aburrida Pink del 97) y claro, sala de conciertos, aunque esto es algo que difícilmente se puede ver ya con un monstruo de estadios como son Aerosmith. ¿El resultado? ROCK & FUCKING ROLL!!

martes, 11 de marzo de 2014

JOAN AS POLICE WOMAN - The Classic (2014)


Parece que el año no ha empezado nada mal para las féminas. El anterior también fue muy fructífero y este 2014 sigue con buena inercia. En aquel, Meschiya Lake, Joan Jett, Neko Case, Laura Marling, Nikki Hill, The Pepper Pots, Koko Jean Davis (al frente de The Excitements), Patty Griffin, La La Brooks, Caitlin Rose o Valerie June ofrecieron dosis elevadísimas de talento y capacidad para emocionar y hacer bailar a partes iguales. Es muy gratificante ponerse los cascos y escuchar una voz femenina moviéndole a uno todos los chacras del alma habidos y por haber, con un susurro, con un pequeño gemido roto perdido en una canción, valiéndose de armas y herramientas que, por mucho que el hombre quiera, aún no es capaz de controlar tan eficazmente como es en la sensualidad o el desasosiego para erosionar el interior del que os escribe esto. Al menos a mi con las mujeres me suele suceder a la primera, hay una credibilidad que no consigo saber explicar porqué me parece lícita al instante, misterios de la música, de la profundidad y contoneo de una voz que me afecta casi como si fuera algo que trasciende la física y se remonta a algo primitivo, a un recuerdo o un secreto oculto en nuestro ADN y que me atrae hipnoticamente.


Joan Wasser es una de esas mujeres capaces de conseguirlo sin mucha dificultad. Además de que tiene todo el crédito del mundo para ello. De ser una violinista precoz a novia de una de las leyendas más grandes y trágicas de los 90, no fue hasta la década pasada cuando realmente empezó a centrarse en la música como modo de vida y desde el principio dejar huella. Con su Real Life en 2006 ya tocó techo creativo probablemente, no hay mejor manera de debutar que derramar su inspiración al completo sobre un trabajo con algunas canciones de altos vuelos, de las que puedes poner infinitas veces y siguen sonando igual o mejor que aquella primera e impactante vez que la escuchaste. Y este The Classic me tiene bastante asombrado tambien y solo el tiempo dirá en que puesto queda en la escala personal de Joan As Police Woman. 


Este disco huele a eso, a clásico en su discografía. Joan asegura que para la composición y grabación del mismo, ha prescindido de toda relación que pudiera absorverle un mínimo de dedicación a este proyecto o desconcentrarla. "Antes de escribir las canciones para el nuevo disco, he decidido dejar a un lado las relaciones sentimentales. Es increible la cantidad de energías que puedes invertir en ti misma y el resultado ha sido bastante sorprendente. Empezar algo nuevo y terminarlo con una sensación de equilibrio y completamente satisfecha es muy gratificante". Por supuesto que esto queda muy bien de cara al marketing pero a mi lo que realmente me importa es el producto final y su validez y credibilidad porque la vida de esta mujer no me quita el sueño. Pero sí me interesa el enfoque. Y lo cierto es que este casa perfectamente con el título. Muchos de los temas huelen a clásicos y brillan como el dorado que tiñe la piel de Joan en la portada. Es sin duda su disco más soul, más negro. Manteniendo ese estilo pop tan elegante y sinuoso que se le da tan bien y con ese don para encontrar esa particular sensibilidad en sus melodías. Con esos chasqueos de trip-hop que le quedan igual de resultones que siempre y dotan de heterogénea cada plástico que saca. Acentuando teclados, violines y guitarras al servicio de las canciones, sin buscar un excesivo protagonismo casi nunca. Pero en este trabajo además priman mucho los vientos,  el delicioso groove de la batería y el bajo y unos juegos vocales en los coros que insuflan un airecillo viejuno y con solera a algunas canciones realmente redondas.


Joan además tiene la virtud de ser seleciva y crítica en la criba de sus canciones. ¡Cuántos discos han caido en el error de alargarlos e inmolarlos con relleno! Exceptuando su debút, el resto no suelen sobrepasar los 9 o 10 temas de metraje. Y es que está muy bien sacar discos con muchos tracks o trabajos dobles pero realmente hay pocos artistas que puedan resolver bien esta papeleta o pocos momentos en los que se lo puedan permitir, porque lo que suelen conseguir es deslucir albumes que habrían resultado mucho más digeribles con una duración más breve. Y con la decena de tonadas del negroide The Classic yo me doy con un canto en los dientes. Porque aquí hay materia prima, buena producción, variedad de estilos, músicos que tienen mucha clase y una voz, esa voz, que a mi me parece diferente, conmovedora y muy muy adictiva.

jueves, 6 de marzo de 2014

GHOST BLUES: THE STORY OF RORY GALLAGHER & THE BEAT CLUB SESSIONS - Ian Thuillier (2010)


Que Rory Gallagher es uno de los guitarristas que más suenan en el búnker no debería de sorprender a nadie. En unas cuantas ocasiones he escrito sobre él y le he profesado eterna pleitesía a su espíritu y su música. Ahora bien, que lo considero también uno de los más menospreciados de la historia en relación a su talento y su legado no tengo tan claro si lo he recalcado alguna vez. Tiene una discografía que tira de espaldas y si nos remontamos a sus discos con Taste y toda su trayectoria en los 70 pocos rivales le pueden hacer sombra. Jeff Beck, Hendrix, Page, Clapton y alguno más. Y aunque el refrán dice que el tiempo pone a cada uno en su lugar yo creo que ese tren ya pasó para siempre probablemente para el bueno del irlandés aunque para todo amante del rock siempre esté ahí como una de las vacas sagradas de la música que tanto amamos. Otra cosa es preguntarle a cualquier chaval (y no tan chaval) por Rory y que ponga cara de extrañeza o que veamos camisetas de los otros guitarristas antes mencionados o de las bandas que lideraron y pocas veces una de Taste o del genio en solitario.

Más aún cuando hay una oportunidad de oro con este documental que se realizó donde se repasa su vida y obra, con entrevistas a personajes clave como su hermano Donal Gallagher o compañeros de batalla como Ted McKenna o Gerry McAvoy. Tambien se pasean por el documental gente que le conocieron y que le admiraban profundamente como The Edge, Slash, Johnny Marr, Cameron Crowe, Shooter Jennings, Bill Wyman, James Dean Bradfield, Bob Geldof, Vivian Campbell o nuestro Juan Martín. Todos ellos encumbrando a Rory a los altares de la guitarra eléctrica y del blues, comentando anécdotas y ubicando su trayectoria en historias comunes o en su influencia sobre ellos. Para los que se queden con mono de más música además hay un segundo DVD titulado The Beat Club Sessions donde podemos ver a Rory en el mítico programa musical de la televisión alemana, con las tres actuaciones que dio entre 1971 y 1972 encadenadas, ofreciendo un espectáculo de primer nivel con un sonido realmente bueno, toda una delicia.


La película está muy bien para conocer sus orígenes, con fotos entrañables de cuando era un renacuajo, gracias en gran parte a su hermano Ronal, auténtico faro y motor de esta historia en imágenes. También para averiguar las motivaciones del oriundo de Cork, su forma de interactuar con la música y de cómo llegó a dedicarle casi la totalidad de su vida, volcándose en ella y prescindiendo incluso de relaciones más allá de las amistades al considerar que una pareja estable era prácticamente una quimera cuando su vida se iba sobre las tablas y en las giras, para darse a conocer, para reivindicarse o para romper cualquier molde que hubiera en Irlanda y exportarlo al mundo entero. También de cómo este tipo fue en todo momento fiel a sus principios huyendo de singles y canciones que pudieran oler mínimamente a comercial, puesto que él pensaba que aunque eso le llenaría los bolsillos también le restaría credibilidad hasta tal punto que llegó a tirar a la basura una vez terminado todo un disco en 1977 (que se volvió a mezclar y se editó en 2011 como Notes From San Francisco, muy recomendable) y sería poco más que prostituir su trabajo y darle la espalda a su integridad como artista. También es muy interesante la historia de cómo llegó a tocar un par de noches con los Stones tras la marcha de Mick Taylor y luego siguió su camino en solitario, habiendo recibido la oferta de Jagger y Richards para ser miembro permanente, algo que afortunadamente no sucedió.

En contra diré que me parece increíble que no se mencionen discos tan claves en su carrera como Tattoo o Calling Card que a mi me parecen de lo mejor que hizo nunca o que se hable del tiempo que estuvo sin tocar y su regreso a los escenarios pero no se mencione apenas porqué y qué sucedió en los años concluyentes de su carrera hasta que se retoma en sus últimos días y su muerte en junio de 1995 en Londres, algo en lo que sí se profundiza. Por otra parte los mismos protagonistas que le homenajean y hablan sobre él charlotean demasiado sobre la influencia de Rory en ellos y sus comienzos, lo mucho que le deben o qué vertiente han copiado más de su estilo, algo que a mi me parece bastante poco sustancial (exceptuando a Johnny Marr que sí comenta cosas interesantes sobre técnicas concretas, como cuando le vio cambiar una cuerda sin dejar de tocar). Escuchar a The Edge decir que se puede intuir la influencia suya en las primeras demos de U2 que rulan por ahí pues como que me trae bastante sin cuidado. Yo no veo ni hoy ni hace 25 años esa influencia por ningún lado. Puede que en los primeros meses de ensayo sí, pero es algo que sepultó para luego tirar por otros derroteros así que no quiero escuchar cinco minutos de algo que me parece poco más que un espectro en su música.


Un documental con partes muy bien cimentadas y con varios protagonistas a quienes da gusto escuchar. Conocer más de Rory Gallagher, de su carácter y de su dedicación completa a su instrumento es una gozada. Las entrevistas que hay de audio al artista y en vídeo son otro de los puntos fuertes, con el genio hablando de su filosofía y de su música con absoluto amor a las seis cuerdas. Por otro lado creo que es una oportunidad desperdiciada para hacer un bagaje completo de su carrera, prescindiendo de partes fundamentales y saltándose (no se si a propósito o no) otros momentos que quizás alguien en el futuro nos desvele con otra película más completa a este respecto. Es importante conocer al artista para zambullirse con mayor ahínco en su obra y comprender ciertos giros que dio aunque nunca fueran demasiado acentuados. Si tenían que haber incluido media hora más de metraje por mi encantado.

Me he quedado con ganas de más de este tipo que no solo ha sido uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos sino que fue pionero en muchas cosas, arriesgó su dinero apostando todo a su fe por su música y dejándose la piel en el escenario en cada actuación con la pasión y entusiasmo que todos habréis podido ver en infinidad de vídeos. Y un secreto que cuenta su hermano, a todo esto. Si pensáis que la apariencia de su guitarra destrozada, con la pintura levantada y ese aspecto más propio de haber salido de un incendio, es por golpes o roces no podéis estar más equivocados. Rory transpiraba la gota gorda en cada concierto y ese mismo sudor fue el que le confirió esa estampa. En parte porque este tenía una secreción sudorípara muy alcalina que al contacto con la laca y la pintura hacía prácticamente la labor de un quita-esmalte. En parte también por las cantidades industriales de sudor que este animal de escenario se dejaba en cada show.

viernes, 28 de febrero de 2014

FLOS MARIAE - Las Runaways De Los Católicos On Line


Cuando la cantera de Cárdenas con Carlos Jesús, Leonardo Dantés, Tamara o Paco Porras convulsionó los cimientos de la sociedad televisiva española y dejó perplejos a millones de personas, como un nuevo enfoque del bufoneo que en este caso era de masas, la gente se llevó las manos a la cabeza. En cuestión de un parpadeo, un suspiro, todo lo que nos provocó risotadas y una cruel altanería hacia gente que se exponía de manera ridícula por unas migajas, apoyados por visionarios de lo inmediato, de la risa despreciativa hacia teóricos loosers que daban prioridad a unos euros antes que a su incalculable y enterrada dignidad, se convirtió en parte de nuestra cotidianidad. Lo convertimos en algo pop. Cada pocos días aparecía un nuevo espectro de pseudo-artista que parecía reflejarse sobre espejos deformes sin darse cuenta de que estaba, no vendiendo su alma, sino subastándola al peor postor en un formato en el cual nosotros mismos éramos parte de la transacción. Porque en muchos casos no ganaban nada más que unos minutos de fama que realmente, aparte de ser un reconocimiento esperpéntico y tragicómico, era una exposición que derramaba su dignidad y nos hacía plantearnos cuestiones sobre su sentido común. 

Pero la paradoja es que al nosotros consumir ese producto nos convertiamos en parte fundamental de la ecuación, en mi opinión éramos el factor más importante del juego. Íbamos al cine a ver una película que tildaba a los protagonistas de freaks  al mismo tiempo que los humillaba o encumbrábamos a una tal Tamara Seisdedos al número uno de las listas de ventas musicales de nuestro país. Había un intercambio de intereses. Una cuenta corriente que tenía una efímera inflamación de una persona que se exponía al escarnio público, unos productores que ganaban dinero con gente emocionalmente inestable (o sin pudor ni conciencia alguna) y a cambio nosotros recibíamos unas cuántas risas y palmadas en la espalda por ser canalizadores de un humor grotesco que nos hacía estar en la honda, que nos divertía, nos hacía sentirnos mejores con nosotros mismos porque pensábamos que jamás caeríamos tan bajo y nos venderíamos por un precio tan irrisorio a un nivel tal descomunal. ¡Menudos perdedores!


Pero cuando te encuentras que en la época del clímax de youtube y de redes sociales, hay gente que hace cosas equiparables pero sin esperar nada a cambio, por puro placer, porque lo cutre es divertido en sí, porque lo importante es no pararse a pensar sino hacerlo, grabarlo, colgarlo y luego ya se verá... muchos pensarán que es síntoma de lo desalmado que está el mundo hoy día y otros lo verán casi como algo reaccionario como un "No Future" del s. XXI o algo así. Contra el corazón y el cerebro. 

Y si nos encontramos con que la motivación es la fe en Dios y en los milagros y que por cumplir una promesa, un grupo de niñas absorve todos los elementos anteriores, se quieren convertir en estrellas pop, vestir como damiselas del S.XV, cantar al de arriba y a sus dogmas, pero al mismo tiempo moverse y gesticular como un pato con reuma, obviar en una canción lógicas de ritmo, melodía, armonía, rima, entonación y gusto estético (esto último es más subjetivo, claro) y revolucionar algo que aún no se qué es... todo ello dentro de una producción musical y un montaje audiovisual propios de parvulario y con unas chicas con un aspecto que va desde Carrie hasta las gemelas de El Resplandor de Kubrick. Entonces se derrumba estrepitosamente toda toda esa parafernalia que os acabo de soltar un poco más arriba y uno se pregunta, no sin antes leerse la teórica historia de este grupo cimentado en la religión y el amor casto, si nos la están dando con queso o es que toda esta película de miedo es cierta, he perdido la razón y me estoy volviendo jodidamente loco porque han grabado una serie de canciones y terroríficos videoclips que no puedo dejar de ver en bucle. ¿Qué cojones me está pasando? ¡¡¿Qué cojones me está pasando?!!


miércoles, 26 de febrero de 2014

PACO DE LUCÍA (1947 - 2014) D.E.P.


Paco se ha ido. Ha muerto mientras jugaba con sus nietos en una playa de Cancún. Se ha ido el que considero el mejor guitarrista de todos los tiempos. No solo a nivel técnico sino a nivel emocional. Ningún músico jamás ha conseguido arrancarme cuotas tan altas de estremecimiento al escuchar crujir una guitarra. Probablemente tendré mis dudas con cualquier otro instrumento, pero independientemente del estilo, para mi Paco estaba a años luz de todos los demás.

Hace tiempo me invitaron a un concierto de él en la Bienal de Flamenco de Sevilla. No pude ir por tener que trabajar. Me prometí que tenía que disfrutar de un recital suyo y pagaría lo que fuera por estar cerca y ver sus dedos moverse, ver su ictus de satisfacción serena, su mirada gélida de sabiduría flamenca mientras reinventaba una vez más la forma de tocar la guitarra. Otro más que no podré ver. Sería algo anecdótico si no fuera porque era el artista vivo que más me apetecía. Siempre creí que estaría ahí durante mucho tiempo, como si fuera de otro planeta y no pudiera sucederle nada, como si no fuera mortal. Pues ya no habrá oportunidad. 


Más allá de todo esto lo realmente importante es que se fue un tipo sencillo que no solo revolucionó el flamenco por diversificar la forma de tocar la guitarra, por ampliar su universo, por traer el cajón desde Perú, por vender tantos discos o por ser reconocido en todo el mundo. Para mi lo más importante es que quizás en la actualidad hay miles de personas que se pueden ganar la vida gracias al flamenco y que sin Paco de Lucía no lo habrían hecho. Sabicas ya comenzó ese camino años antes pero Paco fue quien lo llevó a todos los rincones del planeta, quien lo popularizó universalmente.

Este verano pasé 5 días en Algeciras, en su ciudad natal, dándole la brasa a todo autóctono de allí preguntándole siempre por Paco. ¿Lo conoces? Cuéntame algo. ¿Se le ve por aquí a menudo? ¿Donde tiene casa? ¿Cómo es? Las anécdotas que conseguí arrancar me las guardo pero en algo que coincidían todos era la humildad, la timidez y lo sencillo que era este tipo al que no le gustaba que le reconocieran y que negaba ser él incluso a veces por evitar oír halagos y alabanzas que no creía.

Se ha marchado un diez sobre diez, el mejor guitarrista de todos los tiempos, aquel que nació entre dos aguas, entre el mediterráneo y el atlántico. Se ha marchado la piedra angular de la historia del flamenco. Descansa en paz Paco.

THE WHYBIRDS - Sala La Boite, Madrid (19/2/2014)


El miércoles pasado The Whybirds se presentaban en la sala La Boite en Madrid dentro de su gira española en la que están presentando su último trabajo, A Little Blood (2013). Si os digo la verdad no he escuchado ni una nota de este, se me pasó, aunque lo editaron en noviembre, hace relativamente poco. Sin embargo su anterior disco Cold Blue Sky (2010) me parece de una grandilocuencia enorme, un trabajo lleno de himnos, de canciones luminosas y con una fuerza y un magnetismo propios de algún veterano de la escena. De vez en cuando llegan bandas que, sin hacer nada nuevo ni intentar llamar la atención, consiguen que muchísima gente gire la cabeza hacia ellos y se pregunten (mirando de reojo a los dinosaurios del género en sequía creativa) si es tan fácil como parece y demuestran estos tipos que solo llevan tres telediarios entre nosotros o es que el puntito de ambición, entusiasmo e ilusión es básico para que la receta salga en su punto.

A la hora de analizar un concierto hay muchos factores que tengo que diseccionar. El primero es que tenía curiosidad por ver si las canciones en directo funcionaban tan bien como el excelente sonido que consiguen en el estudio de grabación. Estuve en el Azkena del 2011 y me los perdí en esa edición. Este año en Jerez en el Serie Z tampoco los pude ver puesto que fui otro día distinto al que ellos actuaban. Entonces, aprovechando que tocaban a pocos minutos de donde vivo, me planté allí con pocas dudas. Otros factores que hay que tener en cuenta, por supuesto, son la actitud de los músicos, el repertorio que interpretan, el calor y entusiasmo que les ofrezca el público y la cantidad de gente que se presenten a la cita, el sonido de la sala y por supuesto mis propias ganas. 


Con una formación compuesta por tres músicos, Dave, Ben y Luke, repartiéndose las tareas vocales casi a partes iguales. Camisas de cuadros también cual uniforme y muy buenas maneras sobre las tablas. No había lugar a engaño. Nos iban a proyectar rock de raíces muy americanas a pesar de ser ingleses. Con toques e influencias de Springsteen, Tom Petty, Neil Young, Steve Earle e incluso algunas más de los 90 como podrían ser perfectamente Pearl Jam o incluso The Quireboys en su vertiente más rockanrolera aunque menos festiva y que no se preocupan lo más mínimo en disimular. Además, tienen algún ramalazo más hard rock, quizás principalmente por la forma de tocar algunas partes de guitarra o de moverse de Dave, quien está al frente de los vertiginosos paseos por el mástil.

En cuanto al aforo, estaba algo más de media sala llena, la gente disfrutó pero no parecía tampoco pegar saltos de júbilo, el sonido empezó siendo horrible y poco a poco fue mejorando, a los músicos les costó entrar en calor y conectar con la gente hasta bien entrada la segunda mitad del concierto y aquí el que suscribe estas líneas tampoco tenía la noche más entusiasta. ¿Entonces? Pues parecería que me aburrí y que no estuvieron a la altura los ingleses. Para nada. Aunque creo que a todos nos costó involucrarnos en el concierto (en las primeras filas si hubo algún que otro entusiasta desde el minuto uno), los músicos poco a poco se fueron metiendo a la gente en el bolsillo, se relajaron, interactuando y llevándose a su terreno a los allí presentes hasta que lo consiguieron. Por este motivo, que no es poco, creo que salieron vencedores y con la cabeza bien alta. Tardaron pero le dieron la vuelta al resultado y eso no es ninguna tontería. Terminamos coreando algunos temas, bailando, levantando el puño y la cerveza y gritando en esa primitiva señal de aprobación en los conciertos y la gente salió más feliz que una perdiz. Me hubiera gustado poder haber tenido las mismas sensaciones desde el mismo instante en el que salieron al escenario pero no fue así. Quizás cualquier otro de los allí presentes pueda decir lo contrario. Quizás muchos me den la razón. Quizás la próxima vez que se acerquen vuelva a dedicarles la noche a The Whybirds, intentando resarcirme de un recital en el que, aún pasándomelo bien y disfrutando, pienso que pudieron sacar una mejor nota.

martes, 25 de febrero de 2014

ESTAMOS EN LOS "VERSATILE BLOGGER AWARDS" ¡¡Gracias!!


Parece que en esta bitácora estamos de celebración y es que es muy gratificante ver las visitas diarias, comentarios, etc, pero que un compañero reconozca tu trabajo desde su blog y lo recomiende también reconforta y mucho. En esta ocasión ha sido el amigo Javier BM (blue monday) que desde su fabuloso The Kids Wanna Rock nos otorga uno de los premios virtuales "The Versatile Blogger Awards". 

Como ha sucedido en otras ocasiones en el pasado, acepto con gratitud y entusiasmo este reconocimiento y cumplo a medias con las condiciones del premio, soy así de pirata, lo lamento. El caso es que para reconocer a algunos blogs tendría que discriminar a otros tantos. No es que no tenga mis preferencias sino que estas suelen ser cíclicas. Me llevo una temporada entrando con más asiduidad y comentando en unos u otros y un tiempo después los dejo macerando para implicarme más en otros y luego volver a los primeros. No se de qué depende. De lo que estos publiquen, por supuesto, pero también de la frecuencia con la que puedo entrar, de mi estado de ánimo, de lo que esté escuchando en esa época. Os aseguro que no hay un solo blog de los que tengo enlazados a la derecha de este espacio en el cual no entre de vez en cuando y con el que no disfrute, no hay links de pega o por compromiso. Así que daros todos por premiados.

Y por supuesto que muestro orgulloso el premio y le dedico un post. Faltaría más. Esto está en pie gracias a todas las visitas diarias, comentarios y el reconocimiento que me brindáis a menudo así que muy muy agradecido.

martes, 18 de febrero de 2014

PUNK ATTITUDE - Don Letts (2005)


Intentar hacer una autopsia del punk a estas alturas es una ardua tarea. ¿Quién fue el primero? ¿Quién lo definió realmente? ¿Qué banda lo llevó hasta el extremo? Cuestión de opiniones y de gustos. Es como preguntar quién fue el primer hippy de la historia o cuál fue la primera canción de rock. Siempre hay teorías y algún catedrático de la materia se impone y le otorga poderes a alguien pero lo cierto es que por lo general hubo uno que hizo algo parecido antes que él y que quedó en el olvido. De hecho, lo primero que habría que definir es "qué es el punk". A partir de ahí todo queda en el aire. Y es que el punk no se basa en tres acordes como se quiere dar a entender desde muchos sitios de forma dogmática. Tampoco es ponerse una cresta y enseñar la lengua, estar enfadado o no saber tocar un instrumento. Sí, en muchas ocasiones todo esto forma parte de la ecuación, pero el punk no es un estilo sino más bien una actitud, con lo cual, se puede afirmar que cuando alguien revienta la comodidad de lo establecido sin importarles los medios, las formas, el qué dirán, las consecuencias o la imágen que pueda dar, eso puede ser punk. Si además a eso se le añade una melodía, tenemos música punk. Y es que el movimiento que nos ocupa forma parte de la contracultura (o prácticamente es sinónimo), pero de la música, de la literatura, del cine, del cómic... y de nuestro modus vivendi en general.


El documental de Don Letts que aquí os traigo no es nuevo. De hecho es de 2005. Pero desde no hace mucho está en Youtube subtitulado al castellano así que quienes hablen poco o nada el idioma de Shakespeare ahora por fin tienen la oportunidad de disfrutarlo de igual manera. ¿Qué ofrece este documental para merecer la pena? Pues es uno de los más completos al menos en cuanto a cantidad de opiniones de personas relevantes y protagonistas de la evolución del movimiento. Desde David Johansen, Henry Rollins, Mick Jones, Jim Jarmusch, Chrissie Hynde, Paul Simonon, Jelo Biafra, Thurston Moore, Sylvain Syvain y Arthur Kane (meses antes de morir), Steve Jones, Wayne Kramer, Manitoba, Hilly Cristal, Tommy Ramone...y un larguísimo etc. Especialmente interesantes me han parecido las opiniones del siempre lúcido Henry Rollins o de Hynde o Jarmusch en contraposición con la apatía y aburrimiento con el que hablan personajes esenciales y troncales como Johansen o el poco tiempo que lo hace Mick Jones, quienes podrían haber aportado muchísimo más. Además, otro punto fuerte son la cantidad de imágenes que ofrecen como recursos, con los comienzos de bandas decisivas, shows, ensayos, peleas. No se cuales serían inéditas o no, para el caso es lo mismo porque yo no había visto muchas de esas secuencias y las he disfrutado bastante.


¿Puntos débiles? Aunque a mi lo que más me interesa es el punk que se hizo desde finales de los 60 hasta principios de los 80 reconozco que en esta última década hay escasez de información, lo cual se reconoce en el mismo documental como algo que en la vida real sucedió. Parecía que en los 80 casi no existían y cuando en los 90 explotó el Grunge, poca gente alzó la voz acreditando a todas las bandas de la década anterior que influyeron en Nirvana, Alice In Chains y tantas otras. Probablemente los que vivisteis los 80 con intensidad echaréis de menos a muchos grupos que no se mencionan. Así mismo, quizás lo que yo añoro más son algunos puntales indispensables de este movimiento que no aparecen entrevistados (aunque sí se habla de ellos) como Malcolm McLaren, Iggy Pop, Patti Smith o Lou Reed y otros no tan decisivos aunque igualmente interesantes como Lux Interior, Joan Jett, los Misfits o Debbie Harry.


Un documental muy disfrutable y didáctico, con muchísima información relevante, perfecto para iniciados en la materia (tened boli y papel a mano) y para veteranos, pudiendo recordar con algo de añoranza tantas bandas caídas en pie de guerra por el camino y descubrir algunas otras pequeñas grandes joyas que se mencionan y que en algunos casos duraron solo un suspiro. Quizás una de las reflexiones más interesantes se hace casi al final del metraje, cuando en referencia a todo lo que sucedió a principios de la pasada década, con Bush, Irak y tantas otras cosas, algunos artistas alzan la voz y reclaman que nos despeguemos del borreguismo, de las televisiones, de los ordenadores, que despertemos del adormecimiento general que se vive y reaccionemos, reclamando una acción punk de la juventud contra los abusos del sistema y de los gobernantes, una resurrección de algunas reacciones que en el pasado incomodaron mucho a los de arriba y en algunos casos incluso cambiaron cosas. Es totalmente extrapolable a la actualidad con una crisis financiera provocada por unos cuantos magnates sin escrúpulos, unas desigualdades crecientes y una amputación de derechos humanos y libertades básicas que hoy vemos día a día sin apenas confrontación. Jim Jarmusch lo define bastante bien en el ocaso del documental asegurando que "cuanto más grave se vuelve el panorama político, cuanto más reprimido, más valiosa se vuelve la imaginación".

sábado, 15 de febrero de 2014

PELO MONO + THE LIMBOOS - Gruta 77, Madrid (13/2/2014)


Desde luego que habrá gente que crea que esto no es serio. Que ver a un tío con una máscara verde con una guitarra y a otro con careta de gorila tras los parches es una tomadura de pelo. Bueno, lo mismo opina mucha gente de Kiss y creo que el tiempo y los hechos ponen a cada uno en su sitio. Pero desde luego que en el mundo del rock ya tenemos a gente dentro de nuestras fronteras que se lo toma todo con mucha mesura y formalismo, la oferta es amplia en este sentido. Creo firmemente que hace falta divertirse, imaginar, meterse en el juego y el ambiente de algunas propuestas y dejarse llevar. Por supuesto que sin un respaldo musical interesante como soporte, cualquier planteamiento algo rimbombante puede caer por su propio peso, pero el caso que nos ocupa, el selvático dúo instrumental a medio camino entre Granada y Úbeda, va sobrado de lo primero y en cantidades industriales de lo segundo.


En la noche del jueves servidor se presentó en la sala Gruta 77 habiendo exprimido bien durante varios meses el disco debút del dúo. Su guitarrista, Pedro de Dios, es el hacha de nada más y nada menos que Guadalupe Plata a quienes ya pude ver en 2010 junto a The Milkyway Express en Sevilla, dando el jienense una lección de cómo dejar al publico en estado de trance y con la boca abierta abordando las seis cuerdas. Un rato antes los madrileños The Limboos nos atacarían con su rythm & blues desenfrenado y contagioso, divirtiendo a una sala a la que no le hacía mucha falta que les tocaran las palmas, con ganas de pasarlo bien, definición perfecta de lo que esta banda ofrece sobre el escenario. Minutos después dos tipos enmascarados y salidos de alguna película imaginaria de serie B cogían posiciones sobre las tablas.


Tras unos primeros segundos estaba claro qué nos iban a ofrecer. Surf espacial mezclado con rythm & blues pantanoso salido del averno y rock & roll distorsionado y psicotrópico. Si os parece hiperbólica la definición asistid a un concierto de ellos e intentad acotar lo que hacen. Su batería Pedro Pelomono (el nombre del grupo viene del apodo con el que le han llamado siempre a él) lleva el ritmo a lomos de una batería cuyo bombo es una maleta de viaje y es el responsable de la cadencia amazónica y chamánica de la banda. No podía parar de sonreír viendo a un gorila dándole a los parches, toda una experiencia.  Pedro de Dios lleva hasta el extremo lo que ya hace en Guadalupe Plata. Sacarle sonidos imposibles a la guitarra, fraseos disonantes y lisérgicos, recorriendo el mástil de mil maneras, golpeándolo, con efectos hipnóticos sobre los allí presentes que no paraban de bailar.


Creo que se tocaron íntegro su lp homónimo editado en 2013, estirándolo e improvisando, uno de los puntos fuertes del dúo, que les gusta jugar con las canciones y no encasillarlas, darles más colorido en directo. Porque al igual que sucede con Guadalupe Plata, creo que en el escenario es donde se ve realmente la magnitud de su propuesta, haciendo crecer los temas y teletransportando a la gente a algún infecto lugar del Amazonas o del Serengueti. Y si os digo que se me hizo muy corto el concierto hacedme caso, cuando todo funciona y uno se lo pasa teta bailando y riendo ya puede durar un show lo que sea que siempre se quiere más. A los presentes en la Gruta 77 nos electrocutaron de lo lindo y una vez que sucede esto con una banda ya sabéis que no hay vuelta atrás.

miércoles, 12 de febrero de 2014

BÚNKER SÓNICO EN FACEBOOK


Desde el Búnker no nos hemos podido resistir y al final hemos caído en la multitudinaria red social. Sencillamente es una manera más fácil, rápida y eficiente de estar actualizado y acceder a las publicaciones. Así que no olvides dedicarnos un pulgar hacia arriba y unirte a nuestra página. ¡Que Lemmy os bendiga!