jueves, 15 de noviembre de 2012

""Por Amor A La Música"" FAITH NO MORE - Angel Dust (1992)


Segunda entrega del juego "Por Amor A La Música". 

Los 90 no fueron solo la época del discutido y maltratado grunge. Era la última hornada de bandas que realmente querían hacer algo original con ideas no demasiado manoseadas y dar vida o simplemente participar de algo nuevo y excitante. El grunge dio al traste con el hard rock, ¿Y qué? Quiero decir, ¿no es excitante cuando llega el nuevo y arrasa? No disfrutamos cuando Fernando Alonso se comió a todo un Michael Schumacher siendo un chaval durante dos años seguidos e incluso le obligó prácticamente  a retirarse? Bueno, este era el mejor piloto de todos los tiempos y pocos años después volvió. Sabía que probablemente ya no ganaría pero quería disfrutar del que fue su reino unos cuantos años más. Y eso pasó también con el hard. Desapareció y poco a poco fue reapareciendo aunque nunca más gozó del éxito masivo y desbordante de los 80. Algo se notaba en el ambiente. Parecía que realmente las ideas se agotaban o que al menos ya no calaban en las personas como antaño. Habíamos perdido quizás la capacidad de sorprendernos y ya lo único que parecía realmente nuevo y original era la mezcla de algunos estilos que en sí mismos parecían más una antítesis. Si Ferrán Adriá es capaz de freir un huevo solamente con alcohol y parece ser que es incluso más sano, ¿Por qué no se iba a poder mezclar el metal con el hip hop, con el rock progresivo, con el funky y con melodías pop ademas de utilizar la instrumentación que a cada uno le saliera de los mismísimos?


En estas que paralelamente al grunge ya se cocían algunas cosas. Trent Reznor  trabajaba en su angustiosa visión de la música que plasmó ese año en el exitoso ep Broken. Rage Against The Machine daban rienda suelta a su pasión por rapear sobre guitarras afiladas de metal provocando el gérmen de algo que más tarde se denominó nu metal y que poco tenía que ver con la banda de Tom Morello. También debutaron en 1992 con un álbum de título homónimo. Y Faith No More daban un triple salto mortal sin red con su ya asentado nuevo líder, Mike Patton, creando una locura de trabajo que aunaba de todo y que fue realmente el culmen de toda aquella inquietud por mezclar sin prejuicios y crear algo electrizante y duro pero al mismo tiempo bello e incluso sofisticado. Estamos hablando de Angel Dust, uno de los discos definitivos de los 90 y que hizo que otras tantas bandas en el futuro tuvieran la certeza años después de que era posible mezclar todo si se hacía con criterio. Algunos lo llamaron Crossover, una forma de etiquetar a todo aquello que precisamente huye de etiquetas, una paradoja.

Mike Patton aquí ya pudo meter baza en las letras y en la música. En al anterior disco no fue así, The Real Thing estaba ya compuesto casi en su totalidad cuando le dieron el micro y aquí se quitó esa espinita clavada. Un tipo que lo mismo es capaz de cantar como un crooner que dejarse la garganta al estilo más hardcore era un gran activo pero si al mismo tiempo es un gran compositor y una bestia escénica es evidente que tenemos a uno de los frontman definitivos de la década. El marcado ritmo funky de su bajista y batería hacen en este disco que algo tan pesado y duro sea algo liviano y entretenido. Algo con guitarras metaleras, teclados más pop pero al mismo tiempo bailable aunque sin dejar a un lado toda la amargura e ira. Por lo tanto nos encontramos ante unas canciones que pueden provocarte un ataque de bipolaridad extrema, quizás uno de los puntos fuertes, el pasar de cero a cien en un par de segundos. Las guitarras de Jim Martin en Angel Dust ceden un poco de protagonismo a sus compañeros. El propio guitarrista acusó un tiempo después al resto de mutilar en la producción algunos de sus riffs. Quizás sea cierto o puede que solo sea una pataleta por no ser ya el centro de atención y el germen compositivo del grupo, porque lo cierto es que Patton absorvió la atención de todos, sí, pero también se convirtió en el núcleo de inspiración del trabajo diario de Faith No More.


La portada con un bello cisne blanco sobre un oscuro fondo azulado y negro va en consonancia con la música del disco. Algo bello y elegante sobre algo muy oscuro. Canciones del palo de RV son el mejor ejemplo de esa definición. Una melodía hermosa e hipnótica rota por un ataque de furia. Lo mismo sucede con Everything's Ruined, un medio tiempo hermoso pero contundente. Otras como Caffeine más orientadas al metal, de guitarreos pesados envueltos por una suave melodía de teclados, una de las grandes bazas del álbum y de la banda. Solo hay que escuchar la canción que abre el disco, Land Of Sunshine, para darse cuenta de su declaración de intenciones al respecto. Muchos teclados, Patton cantando maravillosamente para de repente enloquecer, guitarras en segundo plano y ritmo funky. Una inquietante obra de artesanía de desquicia pero apasionante. Smaller And Smaller, con un ojo puesto en el sonido Seattle y más concretamente en Alice In Chains, dura, áspera y oscura. Malpractice, que juguetea con algo de Death Metal para domarse por momentos y volver a estallar. A Small Victory, un medio tiempo más pop que también coquetea con el funk y hace de contraposición a tanta locura e ira además de ser divertida por momentos. Midlife Crisis, una perfecta hoja de ruta para todo aquel que después se involucró en ese engendro llamado nu metal y que podrían haber escuchado más a menudo, así habríamos tenido algo excitante. 

En definitiva, un disco que debería haber hecho historia, de no haber sido eclipsado por todo aquello que se movía en unos años donde el foco de atención estaba centrado en otras bandas de grunge. Muchos grupos empezaban y las discográficas se volvieron locas fichando clones. Algo que unos años después volvió a suceder con grupos como Linkin Park, P.O.D y todas esas porquerías y que fue uno de los síntomas de agotamiento y falta de ideas de la industria discográfica, suponiendo el principio del fin para el negocio tal y como lo conocíamos. Faith No More sentaron las bases de la anarquía en la música hacia el S.XXI para poder desarrollar algo excitante y tantas bandas lo cogieron y lo leyeron al revés. Parece que solo unos tipos con inteligencia como System Of A Down entendieron el mensaje y lo llevaron a la práctica. Quizás unos años antes también unos primerizos Korn que se diluyeron con el tiempo. Aquí Patton y cia. hicieron algo que luego no fue alcanzado por ninguna obra. Sacar de la demencia de las inquietudes creativas de sus miembros un disco maravilloso, inalcanzable, enloquecido, ensordecedor, bello y tan duro como el impacto de un meteorito sobre los testículos de Lemmy.

8 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Brutal amigo!Y que rabia me da , no haberme acortado de este disco!Mira que estuve buscando con la palbra Dust! Este disco me encanta, les vi en concierto en esta gira y fue algo demoledor!
Esta banda tenia personalidad para aburrir, que tipos con tanta imagination creativa!Sobre todo Mike Patton.Que showman, me quede flipado con aquel bolo!Y el disco suena igual de fresco que cuando salio.Gran entrada amigo!
A+

M.A.V. dijo...

Uno de los imprescindibles de los 90, y su concierto de esa gira junto a L7 uno de los más salvajes que he visto jamás. Terminé con la camiseta empapada de... sangre ajena!!

Chals dijo...

Muy bueno lorbada, yo reconozco cebarme con el grunge, pero no con los músicos y bandas, más bien con la utilización que hicieron de él ciertos medios y disqueras, el Grunge no hizo nada nuevo, a mi parecer, que no se hubiera echo ya en el rock alternativo de los 80, sólo que éste si que estuvo apartado del mainstream y la Mtv. De tofdas maneras hay que agradecer al grunge de principios de los 90 que devolviera el rock a las listas de ventas. Este disco es muy bueno, lo tenía olvidado y tienes toda la razón, debería haber pasado con más gloria a la historia del rock. Saludos, gran reseña.

PUPILO DILATADO dijo...

Y si te dijese que "Angel Dust" fue el primer disco que tuve en formato CD?. JODER!! Cómo sonaba aquello!!. Todavía no había escuchado "The Real Thing" y en las primeras escuchas no entendía toda aquella locura con melodías tan bailables hecha disco. Faith No More me marcaron y de qué manera, luego vino Living Colour, Fishbone, R.A.T.M., R.H.C.P, etc,...pero ellos fueron los primeros que me sorprendieron con una música única y su aberración paralela Mr. Bungle.

Un clásico, sí señor.

Aldo dijo...

Es notable lo influyentes q fueron estos tipos, mucho más de lo q uno suponía en su momento.. No los he seguido con demasiada atención, pero este album lo tengo por ahí, así q ahí voy a escucharlo.. Un abrazo!

Blue Monday dijo...

Pedazo de banda y pedazo de disco. Un genio, un talento único el del señor Patton. Llenaron muchas horas de música en mis 90s. Y fabuloso post por cierto.
Abrazos.

rnrblogspot dijo...

Pues sí, tremendo disco. Que bah, una puta obra maestra. Prefiero el 'The Real Thing', pero este no tiene ningún pierde. 'Everything's ruined', una de las canciones de los noventas.

Un saludo!

John P. Maaaula dijo...

Estupenda reseña de un genial disco. Estos tipos siguen sonando igual de frescos y sorprendentes que hace una década.

Un saludo