miércoles, 23 de julio de 2014

LUTHER DICKINSON - Rock 'n Roll Blues (2014)


¿Conocéis esa sensación de seguir la inercia de un artista en estado de gracia y desear que haga cualquier cosa? Sentirte absolutamente satisfecho y tocar casi con la punta de los dedos el cielo con cada uno de sus inspirados trabajos y desear que siga haciendo música, cuanta más cantidad mejor, sabiendo que probablemente llegue un punto en el que ya no seas imparcial pero al mismo tiempo dándote absolutamente igual. Ese sentimiento de que "mucho la tiene que cagar para que cambie mi perspectiva" o de que, sólo si se pone a hacer de repente música disco o bachata, sería capaz de mencionar a sus progenitores en la distancia (lo que se podría llamar perfectamente "el síndrome Chris Cornell"). 


Pues Luther Dickinson es uno de esos tipos a los que no les tiembla el pulso a la hora de colaborar con mucha gente, sacar proyectos paralelos, trabajar durante unos años con una de las mejores bandas del planeta en segunda línea de batalla como simple guitarrista o coger el toro por los cuernos de su grupo cada vez que le place y regalarnos discos realmente buenos. Todo esto sin bajar el nivel en ninguno de los frentes, al menos no escandalosamente, pudiendo afirmar que del bien alto o el notable no es capaz de descender. Un tío que hace siempre los deberes y que se toma esto muy en serio. Ahora que ha ampliado su ya consistente grupo de acérrimos seguidores tras su periplo en The Black Crowes, no para de trabajar y hacer lo que realmente le gusta a nivel musical. No depende de las decisiones de ninguna pareja de hermanos (exceptuando la que él mismo forma con su bro. Cody, tremenda paradoja) y tiene mucha más libertad de movimientos y reconocimiento masivo, lo cual está explotando muy acertadamente.


Rock 'n Roll Blues probablemente ha sido una mera excusa para editar una serie de canciones que tenía en el zurrón desde hace años, componer alguna que otra nueva, desenchufar un rato las guitarras y colaborar con otros músicos así como tener el control total del resultado final incluso produciéndolo él mismo. Unas vacaciones dentro de su convivencia en los North Mississippi Allstars, quienes en 2013 editaron uno de los mejores disco del año con su World Boogie Is Coming, por cierto. Y es que, aún habiendo sacado este trabajo, tampoco ha parado de girar con la banda en la que mantiene la bicefalia junto a su hermano (se cayó el bolo de hace varias semanas en el que iban a telonear ni más ni menos que a Robert Plant en Madrid y en el que no dudo que habrían humillado al grupo teloneado si hubieran tocado la mitad de potentes que el año pasado en la capital). Pero seguro que le ha sentado maravillosamente esta aventura en solitario. Estilísticamente no es muy diferente a lo que hace con su grupo. Algunas canciones se parecen más a las de algún disco y otras más a las de otros. Quizás el grueso gordo se lo lleva el apacible y luminoso Keys To The Kingdom, aunque el hecho de grabar la mayoría en acústico, el sonido de la batería Shardé Thomas, que acompaña en paralelo a la contrabajista y cantante Amy LaVere, creando un sonido muy compacto que suele ir al unísono junto a los fraseos de nuestro cantante, fabricando una rítmica deliciosa, compacta y muy pegadiza.


Por cierto, viendo el videoclip que hay más abajo, tuve una corazonada. La joven Shardé Thomas con sus baquetas, me suena la cara y me digo a sí mismo que no puede ser. ¿Habéis visto uno de los sensacionales documentales de blues de Scorsese en el que Corey Harris va con su guitarra buscando la conexión entre el blues de los algodonales de Louisiana y los ritmos de Mali? En este aparece varias veces Othar Turner, mítico bluesman y uno de los últimos que tocaba el "fife", una flauta travesera de bambú que antes se usaba a menudo para acompañar las canciones. Pues esta niña que en la peli tiene solo 11 ó 12 añitos es la gran esperanza de su abuelo Turner para que siga la tradición, siendo de las pocas personas jóvenes que están aprendiendo a tocarlo, pudiendo quedar en el olvido como si de una extinción musical se tratara. Incluso literalmente cierran el docu con Shardé y Othar Turner en un enternecedor concierto poco antes de que este muriera en 2003. Pues Luther la tiene dándole a los parches y las baquetas (además del fife, claro) ahora con 24 años en su nueva banda de estudio para su disco además de otro proyecto llamado The Wandering donde también colabora con ella y con Valerie June. A mi me ha entusiasmado ver que sigue metida en el blues y no precisamente haciéndolo nada mal.


Volviendo al tema que nos ocupaba y para finalizar... Un disco ligero, suave, divertido e inspirado. No marcará ningún hito pero tiene una frescura digna de elogio tratándose de blues, folk y rock proveniente de los pantanos de Louisiana y las orillas del río Mississippi. Yo no esperaba más que un trabajo con algunos buenos temas y me he encontrado con un artefacto que tiene coherencia desde el principio hasta él final, fiel a sus principios y sin ningún altibajo dentro de las 10 excelentes canciones que dan forma a este Rock 'n Roll Blues.Y se agradece que Luther Dickinson aún no haya metido ningún patinazo y siga en la cresta de la ola de la creatividad porque a mi cada bocado de su música me sabe a gloria.

4 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Gran entrada, Juanjo. Ignoraba que este músico estuviera relacionado con los Black Crowes; espero poder escuchar el trabajo que recomiendas en el lateral de tu blog a modo de anuncio y contarte mis impresiones. Un abrazo.

Addison de Witt dijo...

Me gusta Luther Dickinson, y además me cae bien, le he visto en tres ocasiones y es un fantástico instrumentista de todo tipo de instrumentos de cuerda, su aportación a los Crows fue excelente, les doto de un aire blues del que carecían y ha grabado magnçificos discos con sus NMAS, pero sus dos ultimos trabajos, junto a su hermano y este en solitario no me terminan de convencer, aunque en directo sigue siendo excelente.
Saludos.

ROCKLAND dijo...

No tenía ni idea de este nuevo lanzamiento de Luther. El tío se ve que no para quieto ni un sólo segundo, je,je.
A por él, ¡ya!

Saludos.

javistone dijo...

Joder, aún estoy disfrutando el disco de los North y ya saca otro... Está como Lanegan, gente que no para, pero es que así era en otra época, en los 50's 60's e incluso los 70's los artistas estaban en el estudio todo el rato, lo normal era publicar dos o incluso tres discos al año, al año!! Bien por Luther en todo caso.
Alex, Luther grabó el que posiblemente es el mejor punteo a la guitarra que se ha recogido en un disco de los Crowes, Be glad, pura magia!
Saludos!